Es necesario nacer de nuevo
Jesús enseñó a Nicodemo que sin un nuevo nacimiento del Espíritu nadie puede ver el Reino de Dios.
Al que no conoció pecado, lo hizo pecado por nosotros
Cristo tomó nuestro lugar en la cruz para darnos su justicia.
He aquí, el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo
Jesús es el sacrificio perfecto que nos reconcilia con Dios.
La ira de Dios permanece sobre el que no obedece al Hijo
Creer en Cristo implica obedecerle; de lo contrario, permanecemos bajo juicio.
Den gracias al Señor, porque Él es bueno
El amor de Dios es eterno y su misericordia nunca se acaba.
El temor del Señor es el principio de la sabiduría
Reverencia a Dios es la base de la verdadera sabiduría.
El protoevangelio: la promesa del Redentor
Desde Génesis, Dios prometió enviar a Cristo para vencer el pecado y darnos vida eterna.

