La generación del “scroll”

La generación del scroll

Desde donde resido hasta mi trabajo es casi una hora de transporte. Y hoy, como algunos otros días, no conseguí asiento. Curiosamente, ir parado me permitió observar desde arriba cómo la mayoría de las personas que se dirigían hacia la ciudad usaban su teléfono móvil. Pude notar que casi todos estaban consumiendo diferentes tipos de contenido, haciendo “scroll” de un video al siguiente. 

Esta observación no es sorprendente. Un informe publicado el 1 de septiembre de este año por Pew Research Center encontró lo siguiente en una encuesta entre adultos estadounidenses:

  • 53 por ciento de los adultos estadounidenses reconoce que pasa demasiado tiempo en su teléfono celular

  • Entre los jóvenes de 18 a 29 años, la cifra aumenta considerablemente al 70 por ciento.

  • Dentro de ese mismo grupo de 18 a 29 años, el 49 por ciento afirma que el uso de su teléfono afecta negativamente su productividad.

  • Y un 62 por ciento dice que perjudica la cantidad de sueño que obtiene.

Este informe nos muestra que un gran porcentaje reconoce que el uso del teléfono perjudica la cantidad de sueño que obtiene. Aunque estas cifras reflejan la población total de Estados Unidos con la utilización del móvil telefónico y no específicamente solo creyentes. Nos hace pensar si estamos administrando bien nuestro tiempo.

Es difícil concluir a partir de la encuesta si el tiempo en el teléfono móvil se dedica solamente a hacer “scroll”. Es posible que algunos de los encuestados dijeran que parte de ese tiempo lo utilizan para trabajar, estudiar o incluso leer la Palabra de Dios. Sin embargo, sí nos muestra que muchos pasan tiempo con su móvil telefónico, afectando áreas importantes, como el descanso y la productividad.

El apóstol Pablo advierte lo siguiente a la iglesia de Efesios.

Efesios 5:15–16 (NBLA) — 15 Por tanto, tengan cuidado de cómo andan; no como insensatos, sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.

En este texto hay algo que me llama la atención. Pablo empieza diciéndoles que tengan cuidado cómo andan, es decir, que examinemos la manera en que vivimos. Y conecta esto a cómo estamos utilizando nuestro tiempo. Esto nos debería llevarnos a preguntarnos: ¿estaremos entregando demasiado tiempo haciendo “scroll” sin darnos cuenta?

Algo tan simple como deslizar el dedo por la pantalla y pasar de un video al siguiente puede parecer insignificante. Pero si acumulamos los tiempos haciendo “scroll” a lo largo de semanas, meses e incluso años, ¿cuánto tiempo sería? Por eso, la advertencia de Pablo nos llama a examinar cómo andamos.

Sabemos que las plataformas digitales están diseñadas para captar nuestra atención, ofreciéndonos un contenido tras otro. Cada video o imagen nos da entretenimiento hasta que inmediatamente aparece otro, volviéndose en un ciclo y dejándonos anhelando algo nuevo.

La solución no es dejar usar el teléfono móvil, las redes sociales o ver videos que pueden darnos una sonrisa, una noticia o una enseñanza, sino examinar si está reemplazando el tiempo de otras cosas como el descanso y a la familia. Por eso Pablo nos dice que examinemos nuestro andar, no como insensatos, sino con sabiduría. Sabiendo administrar nuestro tiempo para la gloria de Dios.

Quizás una manera de examinarnos es usar herramientas que miden el tiempo de uso de nuestros teléfonos móviles. Otra opción es preguntándonos qué estamos dejando de hacer por pasar tiempo haciendo “scrolling”, o puede ser tan sencillo como preguntarnos a qué hora me estoy acostando. 

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